Hace 19 horas
En la tecnología confío
Llegué como cada noche, cansada del
instituto y tenía que salir muy temprano. Mi pantalón no estaba listo, mi madre
olvidó echar el suavizante, así que arreglé la lavadora para que terminara todo
por mí, luego lo coloqué en la secadora, el despertador de mi celular a las
6:00 a.m. y dejando alguna persona en el aire en el bbm, caí rendida.
Desperté pasada las 7:00, gracias a
una luz intrusa que se coló por el blackout de las ventanas de mi cuarto, sin
su intervención todavía estaría dormida. ¿Cuál es el problema? Me preguntó mi
padre, tumbando casi mi puerta. No olvidé poner la alarma, me dije cuando
observando al culpable de mis desgracias. Tampoco fue que ignoré el sonido y
continué durmiendo como tantas otras mañanas. Cometí un sencillo y humano
error: p.m.
Pero el más grande de mis fails no fue haber puesto p.m. por a.m. fue confiarme demasiado en mi plan A,B y C: la tecnología. Pero ni que fuera la primera vez: Como olvidar aquélla vez que pensé había cargado bien las baterías de mi cámara y en pleno espectáculo marino en Ocean World me dejó plantada. También la vez que haciendo un ensayo de 2,500 palabras, mi trabajo final para una materia importantísima en la universidad, olvidé guardar, la luz se fue… el resto de la historia ustedes ya la conocen.
Pero el más grande de mis fails no fue haber puesto p.m. por a.m. fue confiarme demasiado en mi plan A,B y C: la tecnología. Pero ni que fuera la primera vez: Como olvidar aquélla vez que pensé había cargado bien las baterías de mi cámara y en pleno espectáculo marino en Ocean World me dejó plantada. También la vez que haciendo un ensayo de 2,500 palabras, mi trabajo final para una materia importantísima en la universidad, olvidé guardar, la luz se fue… el resto de la historia ustedes ya la conocen.
Quienes me conocen bien saben que
soy terrible con las fechas y memorizar números me cuesta casi tanto como a
Britanny [La de Glee] entender algo. Gracias a Facebook, difícilmente olvido un
cumpleaños [Quizás por eso no termino de cerrarlo]. Desde que existe Google
[por cierto hoy cumple 13 años] mi vida como estudiante mejoró bastante y si fuéramos
justos, le diéramos la mitad de los créditos a la información recopilada a través
de Google [Wikipedia a ti también]. Pero creo que en el proceso, nosotros
salimos perdiendo. ¿La prueba? En que existe un nuevo síndrome que lo
evidencia: Síndrome de fatiga por exceso de información. Y yo podría decir que
lo he experimentado. Antes, hacia un esfuerzo mayor por concentrarme y por
recopilar datos. Hoy se que están al alcance de un clic.
Dicen que una cosa no se sabe hasta
que no se ha comprobado muchas veces. Entonces, ¿Por qué creer ciegamente en la
tecnología? Yo no digo que este del todo mal ni mucho menos, sabemos que tal
vez no hay manera de que regresemos atrás. [Nadie quiere lavar a mano, escribir
a máquina o andar a pie]. Gunter Grass dijo que los hombres terminaban convirtiéndose
en esclavos de sus propias invenciones, olvidando que aparte de ser sus
creadores eran ellos quienes provocaban que estos funcionaran. Deberíamos siempre tener un plan B que no esté
directamente relacionado con el primero. Prepáranos para esos momentos en los
que los aparatos, aprovechando nuestro estado de necesidad, deciden jugarnos
bromas pesadas. Está muy bien servirse
de lo que ha sido creado para aligerarnos la vida; pero como dice Grass nunca jamás
convertirnos en esclavos de nuestras invenciones.
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Yo digo lo mismo, dependemos demasiado de la tecnología, somos adictos, hay personas que no pueden vivir sin su celular, o tienen que revisar el facebook cada 30 mnts y el twitter cada 5 segundos, debemos de volver a lo básico.
ResponderEliminarMuy buen post!