Hace 3 horas
Mostrando entradas con la etiqueta 2013. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2013. Mostrar todas las entradas
Nueve manías mías
Todos
tenemos alguna, muchas veces pasan desapercibidas. Pero si lo piensas bien… He
aquí las mías:
1.
Revisar las hornillas de la estufa:
todas las noches antes de dormir, verifico que las hornillas estén bien
cerradas. Supongo que me preocupa tener un sueño psicodélico.
2.
Cepillos con tapa: Me desespera la
idea de que mi cepillo amanezca en el baño… sin tapa. No sé, tal vez pienso que
las bacterias y los bichos harán una fiesta de madrugada. “Cuando el gato no
está en casa…”
3.
Café-manía: Hubo una época en mi
vida que tomaba una cantidad desconocida de tazas diarias… luego fueron solo 5
diarias y ahora son solo 2. Pero me es difícil prescindir de él.
Hablemos de dinero...
Desde
que nuestros ancestros comprendieron que no era justo intercambiar una vaca por
unos víveres [O espejitos por oro, en el peor de los casos] crearon el objeto
que se convertiría al mismo tiempo en la bendición y maldición del mundo: el
dinero.
A
nadie le gusta hablar de dinero, excepto a los bancos, a los que nos cobran y a
nosotros cuando se trata de recibirlo. Es un tema espinoso e incomodo que ha
provocado más de una ruptura y no pocos soponcios. Pero no, tenemos que
hablarlo.
La Marioneta, Gabriel Garcia
Mi sobrina Samantha me llamó a media tarde para que
le ayudara con algo. Tenia la asignación de buscar el siguiente poema de
Gabriel García Marquez, para su clase de español. Google me dio respuesta
rápido. Pero como una manía incontrolable y tratándose de Garcia
Marquez, no pude evitar leerlo. Me encantó. Ahora lo comparto con ustedes,
ojala les guste.
LA MARIONETA
GABRIEL GARCIA MARQUEZ
Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.
Mensaje subliminal
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


