Hace 19 horas
Hablemos de dinero...
Desde
que nuestros ancestros comprendieron que no era justo intercambiar una vaca por
unos víveres [O espejitos por oro, en el peor de los casos] crearon el objeto
que se convertiría al mismo tiempo en la bendición y maldición del mundo: el
dinero.
A
nadie le gusta hablar de dinero, excepto a los bancos, a los que nos cobran y a
nosotros cuando se trata de recibirlo. Es un tema espinoso e incomodo que ha
provocado más de una ruptura y no pocos soponcios. Pero no, tenemos que
hablarlo.
NO DIGAS QUE NO IMPORTA…
Las personas se sienten mal cuando hablan de
dinero por la sencilla razón de que no quieren ser vistos como personas
materialistas que solo piensan en dinero. Es así como terminamos prestando
dinero que nunca recuperaremos, firmando una garantía por el préstamo del otro,
o haciéndole compras por internet a un amigo con nuestra tarjeta de crédito. Cosas
que no deseábamos hacer, pero que terminamos haciendo por no quedar mal.
Pongamos los puntos sobre las íes.
CUENTAS CLARAS… Si eres de las personas
que se avergüenza por preguntar el costo de servicios, los intereses de los
préstamos y los detalles de las obligaciones a las que te estás sometiendo…
posiblemente termines pagando de más u obligándote a cosas que ni sabias.
Siempre que se trate de dinero, hay que preguntar. La vergüenza es para los
ricos.
EL AMOR Y EL INTERES… Durante el
enamoramiento, es casi una ofensa y una invitación al desamor hablar de dinero.
Hay otras cosas más importantes, como amarse eternamente… mientras dure. El
amor es demasiado grande como para corromperlo con el sucio dinero. Sin
embargo, si el asunto sigue de largo, llegará el momento en que el dinero será
el torno sobre el que girará la relación. Así como saber cuántos hijos quiere
tener pareja [y si quiere tener hijos], es igual de importante conocer su
filosofía del dinero y como le da uso.
El DINERO NO IMPORTA… Si te identificas con
esta frase, te invito a buscar en internet o en tu comunidad alguna institución
de benéfica para colaborarle, ellos te lo agradecerán. No digas que no importa cuando lo traduces en
horas de esfuerzo, preparación, energía, y salud para conseguirlo [Léase
trabajo]. Ser considerados a la hora de gastarlo es una forma de valorar y
honrar la forma en que lo conseguimos y los sacrificios que hacemos para
obtenerlo.
DESMITIFICA
EL DINERO… Si por alguna razón tú crees que el dinero tiene
propiedades curativas o mágicas, es hora de entender lo siguiente [Yo lo
entendí de la forma ruda]:
1) El
dinero no se reproduce en tu cartera. Si no nos ajustamos al presupuesto,
posiblemente no nos dé a fin de mes. Punto.
2) Las
ofertas no son un comando obligatorio para tu cerebro de que debes comprar. Y
no, no necesitas todo lo que crees necesitar.
3) La
tarjeta de crédito es dinero… no se paga sola.
4) El
sueldo de navidad o doble sueldo, NO ES UN MILAGRO NAVIDEÑO. No puedes dejarlo
todo para esa fecha, no alcanzará.
5) Ahorra:
es bueno para la salud de tu bolsillo.
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