Hablemos de dinero...






Desde que nuestros ancestros comprendieron que no era justo intercambiar una vaca por unos víveres [O espejitos por oro, en el peor de los casos] crearon el objeto que se convertiría al mismo tiempo en la bendición y maldición del mundo: el dinero.

A nadie le gusta hablar de dinero, excepto a los bancos, a los que nos cobran y a nosotros cuando se trata de recibirlo. Es un tema espinoso e incomodo que ha provocado más de una ruptura y no pocos soponcios. Pero no, tenemos que hablarlo.


NO DIGAS QUE NO IMPORTA…  Las personas se sienten mal cuando hablan de dinero por la sencilla razón de que no quieren ser vistos como personas materialistas que solo piensan en dinero. Es así como terminamos prestando dinero que nunca recuperaremos, firmando una garantía por el préstamo del otro, o haciéndole compras por internet a un amigo con nuestra tarjeta de crédito. Cosas que no deseábamos hacer, pero que terminamos haciendo por no quedar mal. Pongamos los puntos sobre las íes.

CUENTAS CLARAS… Si eres de las personas que se avergüenza por preguntar el costo de servicios, los intereses de los préstamos y los detalles de las obligaciones a las que te estás sometiendo… posiblemente termines pagando de más u obligándote a cosas que ni sabias. Siempre que se trate de dinero, hay que preguntar. La vergüenza es para los ricos.

EL AMOR Y EL INTERES… Durante el enamoramiento, es casi una ofensa y una invitación al desamor hablar de dinero. Hay otras cosas más importantes, como amarse eternamente… mientras dure. El amor es demasiado grande como para corromperlo con el sucio dinero. Sin embargo, si el asunto sigue de largo, llegará el momento en que el dinero será el torno sobre el que girará la relación. Así como saber cuántos hijos quiere tener pareja [y si quiere tener hijos], es igual de importante conocer su filosofía del dinero y como le da uso.

El DINERO NO IMPORTA… Si te identificas con esta frase, te invito a buscar en internet o en tu comunidad alguna institución de benéfica para colaborarle, ellos te lo agradecerán.  No digas que no importa cuando lo traduces en horas de esfuerzo, preparación, energía, y salud para conseguirlo [Léase trabajo]. Ser considerados a la hora de gastarlo es una forma de valorar y honrar la forma en que lo conseguimos y los sacrificios que hacemos para obtenerlo.


DESMITIFICA EL DINERO… Si por alguna razón tú crees que el dinero tiene propiedades curativas o mágicas, es hora de entender lo siguiente [Yo lo entendí de la forma ruda]:

1)    El dinero no se reproduce en tu cartera. Si no nos ajustamos al presupuesto, posiblemente no nos dé a fin de mes. Punto.
2)    Las ofertas no son un comando obligatorio para tu cerebro de que debes comprar. Y no, no necesitas todo lo que crees necesitar.
3)    La tarjeta de crédito es dinero… no se paga sola.
4)    El sueldo de navidad o doble sueldo, NO ES UN MILAGRO NAVIDEÑO. No puedes dejarlo todo para esa fecha, no alcanzará.

5)    Ahorra: es bueno para la salud de tu bolsillo. 

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