La autoestima masculina



La simpleza masculina es algo que siempre me ha gustado/odiado. Las mujeres acordaremos decir que a los hombres casi todo les ha salido mucho más fácil. Y tratar de emularlo es imposible, la razón es muy sencilla: el hombre no se complica. Donde las mujeres vemos intrincados dilemas con dramáticas soluciones, el hombre lo ve desde su óptica masculina: llana, sencilla y muchas veces [aunque me cueste admitirlo] más cercana a la realidad [o por lo menos a aquella que les permite vivir en paz].


Hay muchas cosas que un caballero  nos puede enseñar [a parte de abrir botellas con los dientes, cambiarle la llanta a los vehículos y programar el control universal] sobre su autoestima y la sana estimación que tiene de sí mismo.

   La seguridad: El hombre rara vez se compara con los demás y difícilmente alguien puede superarlo. Incluso cuando admite la superioridad [física casi siempre] de un contrincante, siempre tendrá un adjetivo igual de competitivo que lo hará tu mejor opción. Y esa es la única razón por la que muchos hombres “poco agraciados” andan acompañados por puras bellezas. Mientras menos “recursos” tienen el hombre, más interesante se vuelve su conquista y por supuesto, la recompensa.

    No siguen tendencias: El closet masculino está basado en la utilidad y la necesidad, no por acumulación o amor al arte del consumismo. Esto no significa que al hombre no le guste estar a la moda, pero nunca pierde la cabeza por llevar ropa de revista, famosos o que este fuera de su alcance.

    Defecto sexy: Volvemos con la simplicidad. Cuando la calvicie prematura se volvió un problema, el hombre lo convirtió en un defecto sexy utilizando el filo de una maquina de afeitar. Quien pudo se implantó cabello y el que no, la afeitó llevándolo con tanto estilo que las mujeres tenemos que sacarle su plato a parte a los “calvitos sexys”.
    
      Ama tu cuerpo: Los hombres se quieren a sí mismo, tal como son. Si van al gym, perfecto y si no también. No tienen miedo de mostrar sus “atributos” y cuando no los tienen, tampoco les preocupa mostrarlos. Los hombres no tienen ninguna censura en ir a la playa y mostrarse sin camisa con una perfecta panza cervecera. Lo mismo ocurre con el tamaño, perdón, la estatura. Cuanta menos estatura tiene un caballero, más personalidad posee.

Sin embargo,  lo que más me agrada y la lección más importante que un hombre te puede enseñar sobre autoestima, es que siempre tratan de ser ellos mismos; dar la mejor parte de ellos sin cambiar en el intento. Porque el hombre por mucho que le interese impresionar, nunca haría, diría o vestiría algo con lo que no se sintiera cómodo consigo mismo. 

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