Hace 3 horas
99CC: Ahora que te vas...
Ahora que te
vas, quiero decir gracias. No quiero demorarte mucho, no es bueno perderse en
nostalgias innecesarias. Deseo decir que serás inmejorable, pero francamente,
espero siempre más y tengo fe que así se irá. Buen viaje si es que te vas a
alguna parte; si es que no dejas de existir cuando la aguja de la última vuelta
al reloj. De tus días sin ningún esfuerzo recordaré lo bueno y daré gracias
sobre todo por lo malo, de donde se desprendieron tus mejores regalos. Sin
ceremonias, ahora que te vas, te describo justamente como fuiste: memorable. Bienvenido 2013.
Vidas prestadas
Nació Yadira,
después de 9 meses que se hicieron largos para mi sobrina Indira haciendo todo
lo que su humanidad le permitía para que así sucediera. Exitosamente, Yadira
vio la luz del mundo el 16 de diciembre, luego de que se cambiaran en dos
ocasiones la fecha, y Dios hiciera lo suyo determinando que ese sería el día de
su nacimiento. Y entre la alegría y el alivio de que todo saliera bien, veo a
mi sobrina mayor lidiando con un nuevo reto y una nueva faceta en su vida: la
de ser madre. Me pregunto, ¿no se estará muriendo de miedo? Yadira nunca volverá a ser tan suya como lo
fue durante esos 9 meses de celosa posesión, donde Yadira era parte de ella y
dependía totalmente de su madre para sobrevivir. Jamás dejará de sorprenderme los misterios de
la maternidad. Mientras Yadira duerme plácidamente junto a su primer regalo,
una muñeca de trapo, sin saber cómo llegó aquí en la más cómoda de las
ignorancias, yo hago una silenciosa
reverencia ante el milagro materno. Pero sobre todo, un profundo y callado
agradecimiento hacia mi madre, por haber aceptado y nunca haber dudado, a la
hora de tenerme. Por haber puesto su vida en el ruedo por mi nacimiento,
ofreciéndolo todo a cambio de nada, de una vida prestada, que tarde o temprano
encontrará sus propias alas.
Lunes, viernes y otras mañas
Después
de los políticos y los impuestos, la cosa más odiada es el lunes. La aversión
al lunes nace el domingo por la noche, preferiblemente, ante la lista mental de
pendientes que nos espera para el día siguiente. Lo que nunca hemos pensado que
el “odio al Lunes” responde a una acostumbrada predisposición al inicio de la semana, algo que llevamos
haciendo más o menos… toda la vida. Y si
no me lo creen, ¿Acaso no eran ustedes de esos brillantes estudiantes que
dejaban la práctica de inglés para el domingo por la noche?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


