Un año de fin de mundo



Bajo una nube de pesimistas y terribles predicciones, que han dado rienda suelta a la imaginación- y en algunos casos a la perversión- de las mentes más dramáticas y fanáticas, recibimos el año nuevo.  Ya esto lo hemos celebrado antes,  es cierto, la mayoría de nosotros no creemos que nada suceda con el mundo: al final del año seguirá siendo igual de pecaminoso, diverso y placentero como el año anterior. Sin embargo, todos entraremos en el jueguito de pasar el último año y no perderemos la oportunidad de burlarnos, predicar [sin importar en lo que creas] corregir a los ignorantes, y rechazar las medidas extremas con ironía y algo de humor negro. Pero no perdamos el tinte fatalista, y hagamos que los próximos 12 meses sean realmente memorables, por si acaso.

Les deseo un año de fin de mundo, donde puedan arriesgarse un poco, conocer sus extremos, llegar un poco más lejos. Que se sientan motivados y pongan a rodar sus sueños. Y ojalá en el 2013 abandonemos esa mala costumbre de estar acabando el mundo, ¿Qué les hizo el mundo que lo quieren terminar?

Que siga la fiesta.




No hay comentarios:

Publicar un comentario