A Sahira, cuando crezca:

Sería bueno que pudiéremos recordar esos primeros momentos cuando nacimos. Tal vez entenderíamos que la vida es progresiva. Que diferente sería si recordáramos como no sin esfuerzo, nos abrimos paso a la vida, entre empujones. Es una lástima no poder recordarlo, pero aquí estoy yo para hacerlo por ti. 


Primero quiero que sepas que siempre fuiste tenaz. Nunca te dabas por vencida. Querías alcanzar algo en la cama o llegar a alguna parte, nadie podía interponerse entre tú y eso. Siempre te las arreglabas. Quizás un día te falten ánimos para seguir, pero no lo olvides: eres tenaz.  

Siempre has sido hermosa. No porque sea tu tía… es en serio. Todos nos deleitábamos en tus bellos ojos y en tu sonrisa. Ahora tal vez sólo te fijes en tus defectos, posiblemente ya has conocido el acné. Pero eres hermosa, más allá de cualquier estándar de belleza que te deje en mal lugar.

Por último, quiero que sepas que nunca vi una niña más feliz. Digo, es que parecías la niña de un comercial de productos para bebé. Aun cuando llorabas, lograba sacarte una breve sonrisa aunque volvieras otra  vez a tu llanto. Posiblemente habrá nubarrones en tu vida, pero busca en lo profundo, dentro de ti hay suficiente alegría, tanta como para regalar.

Esto es porque la ida a veces se pone difícil y nos perdemos a nosotros mismos. Podría esperar en el tiempo y decírtelo, pero ya al escribirlo, lo he inmortalizado. Sin embargo, espero estar ahí para cuando lo puedas leer.

Hasta entonces, sigue feliz.

                                                    Walkiria

No hay comentarios:

Publicar un comentario