99 [La malicia]


Que quiere ella con mi cuerpo, que ha ocupado sin piedad célula por célula, y ha llegado sin avisar. Desperté con la boca amarga y los labios secos; como si no me hubiesen besado tus besos. Tengo la malicia que recorre el cuerpo y pasa por mi sangre como señor y dueño. Compre la farmacia entera, pero no se fue. Consulte los remedios de mi abuela muerta, y no se fue. Se lo pedí por las buenas y tampoco se fue. Solo después me dejó como por aburrimiento. Entonces entendí que no se puede sacar lo que vive adentro. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario