Hace 19 horas
Lo que me enseñaron mis abuelos
A la luz del sol todo es más claro, me enseñó mi abuela. Nunca la conocí en verdad. Me dijo esto en un susurro, cuando dormía. La gente piensa que con la vida, termina todo. Amín me enseñó que hubo tiempos mejores donde la gente se sacaban las enseñanzas como Dumbledore los pensamientos, pero con menos estilo. Y me dijo esto para que yo supiera de donde salía el instinto y las corazonadas y por supuesto, los refranes. Los abuelos no descansan, susurran cosas a sus nietos mientras duermen y cuando despiertas piensas que fue un sueño del que ya no se acuerdas. Es como cuando sientes que alguien acaba de pasarte por al lado o que alguien te ha tocado. La otra noche mientras me lavaba los dientes, uno de ellos me dio un codazo. Y cuando estaba lavando los platos, otro me pasó por el lado. Mis abuelos casi nunca me susurran nada, aunque Ramón me susurro un día los números de la lotería y una noche me desperté muy enojada, era que mi abuelo paterno estaba teniendo sobre mi cama una de esas terribles rabietas. Mis abuelas son otra historia. Faustina siempre esta hablándome de cuando aprenderé a cocinar y Narcisa promete cuidarme hasta del espanto. Como el día que dejé que se le cayera el botón a mi falda y amaneció pegado. A veces los sueño, a ellos jugando domino y a ellas muy bonitas con su ropa de domingo. Narcisa es sin duda, la más bonita de las dos. Yo me parezco más a la otra, alta y con los huesos duros. A veces olvido estas cosas, ellos no quieren asustarme, es muy difícil no hacerlo a media noche y con un susurro. Me gusta cuando Ramón toca algún instrumento para hacerme dormir o cuando Esteban cuenta una historia. Un día le pregunte a mi padre si esto era posible. Los ojos le brillaron, me dijo que su mama siempre decía eso, y luego me dijo, no lo dudo, ojala le hicieras caso y me hicieras ese guiso de guinea que tanto me gusta.
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