El diablo estuvo en casa

El diablo entró a mi casa, durante la madrugada, cuando todos dormíamos. Mi mujer quemó las tostadas del desayuno, mis hijos tuvieron una refriega por el último pedazo de queso, mi perro se orinó encima del periódico (específicamente, sobre la cara del presidente); se me ponchó la llanta, llegué tarde al trabajo. Mi jefa se me insinuó y luego me despidió. Sé que para él es divertido, entrar por la ventana, desarreglar el gavetero y dejar una marquita de pintalabios en la camisa o un aroma de perfume femenino, y mi mujer empieza el reperpero. Es divertido para él, lo sé, desarreglar algo en la sala, hacer que le echen la culpa al perro, hacer que la del servicio queme el guiso y luego se arme el reperpero. Sé que se ríe a carcajadas cuando mi hija se viste como prostituta y maldice como un marinero y mi hijo dura más de media hora encerrado en el baño, probándose las bragas de su hermana y el brasier de su madre.  Sé que le divierte, verme apostar mi liquidación en juegos que veo en televisión, ganando de diez/nueve. Sé que le divierte, escuchar el teléfono timbrar y adivinar que es mi suegra, llamando para molestar. Sé que le divierte saber, que ya estoy calvo o viejo, que es lo mismo, que me costara mucho encontrar un trabajo. Sé que le divierte entender que no podre invitar mas a mi secretaria a un refresco ni al happy hour, que a estas horas ella se está enamorando del jefe de turno.  Esta mañana, todo volvió a la normalidad. Mi mujer hizo rica las tortillas, mi hija se vistió como una señorita y mi hijo como un caballero. Mi perro me trajo el periódico a la cama, y mi jefa me devolvió mi puesto. Ahora por fin comprendo que el diablo ha venido para mudarse. Detrás de esas caritas hipócritas, de esos saludos resecos, de esas sonrisas falsas. Yo ya ni sé que prefiero, si  el reperpero sincero o la calma aparente.  

2 comentarios:

  1. Será que dentro de cada uno de nosotros existe algo maligno, que se oculta con hacer siempre nuestros deberes, vestirse de manera "elegante", llevando una vida de supuesta normalidad, en la cual nadie enseña su verdadero rostro, y solo vivimos de apariencias y engaños, será que el "diablo" estuvo en su casa, o quizás siempre a estado allí, ocultando toda semilla de maldad, para hacerla germinar al mismo tiempo, creando el caos y la destrucción. ¿Será? o ¿será que ya me volví completamente loco?

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  2. Para mi que el nunca ha salido de casa... ;)

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