Hace 19 horas
[La libertad verdadera] Abril 06/11
Es la presión sobre mi espalda que me pesa como un par de esposas y me hace comprender mi condición. Es aun mas difícil después que con el tiempo te acostumbras demostrando que también a lo malo se acostumbra una. Me gustaban los días de libertad cuando nadie reparaba en mí y mucho menos observaba las libertades que mi cuerpo se tomaba. Si recorro el camino con mis dedos y libero la presión, también la tensión y respiro, permitiéndome experimentar esa sensación dulzona que la mente confunde con un recuerdo lejano como el roce de tus manos. Pero poco dura la felicidad y compruebo que nunca voy a poder prescindirlo, que os tiempos no son iguales y a medida que pasa, la gravedad hace su trabajo sin falta. Ahora es cuando más te necesito, dice mi cuerpo reclamando mañana la juventud de hoy. Pero, en las noches, cuando nadie me ve, cuando no tengo que ser nada, abro el broche y experimento la libertad verdadera.
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