Más allá del amor


¿Qué es el amor? ¿Quién es ese famoso desconocido del que todos hablan pero no parecen  estar seguros a la hora de pronunciarlo, como quien sabe lo que está diciendo? En estos días se habla mucho del amor. A veces, como un accesorio más. Algo que se quita y se pone, o un modo de estar en determinado momento. Se menciona con desdén, casi como una leyenda, algo que se puede utilizar en canciones y en películas, pero nada más. El Amor termina siendo como Papá Noel. Otros hablan de él con apasionamiento: como la piedra filosofal que una vez encontrada, nos dará la fuente de felicidad eterna.



Siempre he asociado el amor con la búsqueda. Algo que está en alguna parte y debe ser encontrado. No es común, no es fácil pero es algo precioso, por lo tanto, debe ser buscado con sutileza. Así que me pongo el equipo, como una especialista, para buscar el amor. Digamos que el camino empieza ancho y luego se va poniendo estrecho, como un embudo. Una duda atenaza los corazones de los que como yo, vamos buscando el amor en el mundo ¿Y si no aparece y si no existe? ¿Qué tal si es una invención de los poetas para justificar su poesía? Pero la rechazo enseguida, es imposible debe estar en alguna parte. De esa manera una va buscando algo que no conoce por la regla del descarte: definiendo el amor con lo que NO debería de ser, hasta que solo terminamos reconociendo que no sabemos lo que buscamos pero muy seguros de que aún no lo hemos encontrado.

Pero, ¿qué pasaría si de pronto encontráramos el amor? ¿Lo hallaríamos muy poco? ¿Revestido de la nada, débil y frágil, muy distinto a como nos lo vendieron? Creo que en mi búsqueda, no solo me perdí, sino que seguí de largo. Llegué al amor y continué caminando. Descubrí que más allá del amor, está la tolerancia. Esa capacidad de aceptarse, no como una táctica de hipocresía, sino de corazón, como quien ama que seas libre de escoger y de pensar. Que es una maravilla que puedas ser tú, diferente a mí. Más allá del amor, descubres que el corazón no es un órgano limitado, sino expandible. Más allá del amor, no hay transacciones. No se trata de dar para recibir, sino de dar incondicionalmente, sin esperar nada a cambio, sin buscar un martirio forzado. Saber que el amor, primero está en una y no se puede buscar fuera lo que está dentro. Que el amor no se trata sobre nosotros, sino sobre los demás y que la única forma de conseguirlo, es produciéndolo y dándolo. 
  Cuando sigues de largo en el amor, te enteras que el amor no escasea, sino que sobreabunda. Materia prima, común denominador de los más sencillos actos del mundo, ingrediente equis de todos los días, pócima secreta que hace funcionar las cosas. No, el amor no es como nos dijeron, no es como lo soñamos ni como lo pensamos. El amor es mucho más. No es como dicen las películas o los libros. Creo que lo más importante para encontrarlo es despojarse de las ideas preconcebidas que tenemos o que hemos adquirido.  Pero sobre todo renunciar al egoísmo, que es el principal enemigo del Amor. Si logras verlo como yo, estarás ante una nueva visión del mundo. Al parecer aquella canción anglosajona decía la verdad: el amor no sólo está en el aire, es el aire mismo. 

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